Guía rápida para comprender a los introvertidos

Me encontraba quebrantando mi propia norma de escribir si tengo insomnio, buscando quehaceres para encontrar el sueño perdido por el calor y el desfase horario, cuando lo empeoré todo topándome con una epifanía personal: resulta que soy un introvertido de manual.

Entiéndame, yo ya sabía que lo era. Pero sucede que por convención asociamos introversión a timidez o a ser antisocial. Puede que no siempre como algo negativo, pero si un poco lastimero. En plan «bueno, el pobre no es sociable, qué le vamos a hacer». Pero no soy especialmente tímido. Ni antisocial, aunque muchas veces me haya definido de las dos maneras, quizá por simplificar el vocabulario torpemente. En cualquier caso, al encontrar por casualidad esta charla en TED, aprendí algo sobre los estímulos y cómo los procesamos extrovertidos e introvertidosy las piezas del puzle parecieron encajar.

Los introvertidos, de acuerdo con el Dr. Little, buscamos reducir los estímulos de nuestro entorno para centrarnos en los propios. En parte, porque no podemos procesarlos simultáneamente. No soportamos los sitios ruidosos, las luces o las aglomeraciones. Y también nos pueden pasar factura los estímulos internos, según ejemplifica con la cafeína. Ése es mi caso. Un exceso de café puede machacarme los nervios hasta el malestar físico. De igual manera, un bar muy popular para la mayoría se convierte en zona prohibida para mí por su desmesurado volumen y su gran pantalla de vídeo. Los estímulos me sobrepasan, incluso físicamente: sensación de mareo, agobio, zumbidos o dolor de estómago. Los extrovertidos necesitan experimentar los estímulos, disfrutar la agitación, la adrenalina, la luz, el sonido. Es una cuestión de cómo los digerimos. Al parecer —después anduve buceando en publicaciones científicas—, la diferencia reside en el funcionamiento más sensible de la amígdala de los introvertidos. Simplificando en exceso: reaccionamos a todo y se nos colapsa el sistema. Así que no; no lo podemos evitar. Nos tenéis que querer así.

También habla de la forma de expresión, indicando que los extrovertidos suelen preferir un lenguaje más simple y directo que el nuestro. Hace unos meses hablaba con un buen amigo —un extrovertido de manual— sobre el fondo y la forma. Somos polos opuestos. A él le gustan, por ejemplo, las canciones o los libros en función de su mensaje, y yo me fijo en la estética, en los juegos, dobles sentidos o mensajes ocultos, incluso si no estoy de acuerdo con lo que se argumenta. Si escribiéramos un libro, yo acuñaría algo así: «Caminó incesante buscando en sus propios pasos el consuelo de andar en aquel rincón de su niñez que creyó haber enterrado tiempo atrás, cruzando el umbral de sus dudas y sus miedos». Él probablemente escribiría: «Y entonces entró en la habitación».

Buceando más en el mundo de los estímulos y la introversión, encontré esta otra charla, menos académica, en la que Susan Cain reivindica la necesidad de aceptación de la introversión en lugar de demonizarla.

Y es que es cierto que en las empresas y escuelas se fomenta un modo de trabajo basado en la colaboración y el trabajo en equipo, obviando que muchos rendimos más y mejor a nuestro aire. Son muchas las personas que necesitan un lugar y un buen número de compañeros para trabajar. «Yo no podría trabajar desde casa como tú», me dicen muchos. «Y yo no soporto trabajar en oficinas, aunque me toque hacerlo», pienso yo.

También es palpable en los proyectos musicales. Mi idea de trabajar en equipo es juntarme con el resto del grupo para enseñarles en lo que he estado trabajando a solas. Ellos me miran sorprendidos y me dicen: «Bueno, yo pensaba que lo íbamos a hacer ahora entre todos. Para eso quedamos, ¿no?». Si hay muchos estímulos, no puedo centrarme. Los extrovertidos, sin embargo, necesitan estimularse para rendir.

Y ahora que sé quién soy, me uno a la proclama. No nos obliguen a trabajar en equipo si lo hacemos mejor solos. No obliguen a un bailarín a hacer integrales. Ya saben, no juzguen a un pez por su habilidad para trepar los árboles. No nos dicten con sus convenios sociales a que la diversión está en sitios ruidosos, ambiente y sustancias excitantes. No nos digan que pensar, escribir o leer es aburrido. Dejen que cada uno haga lo que mejor sabe hacer. No es mejor ni peor, es sólo —y no se asusten— diferente.

Espero que ahora puedan entender un poquito mejor a sus amigos rancios, sosos, raros, esquivos y aburridos. Y si comentan el artículo, quién sabe, igual le cojo el gusto a interactuar con ustedes, aunque sea un antisocial.

51 Comments

    1. ¡Bienaventurados los ambivertidos! El cerebro es más complejo que dos bandos a elegir, eso está claro. Pero ojo con eso de que no hay introvertidos puros que me estoy convirtiendo en uno. Igual me encierran para estudiarme.

  1. Me encuentro de acuerdo con todo…
    Hace años sufría mucho por ser tan “diferente”de mis hermanas, etc.,pero ahora me reconozco en mi identidad de introvertida y disfruto de los momentos míos, y de las emociones subterráneas que otros no tienen tiempo/gana/voluntad de enfrentar…
    Gracias por este post

    1. Creo que estoy en el mismo lugar que tu. Cuando era más joven me gustaba estar en el bullicio, en bailes y fiestas. Ya no. Ahora creo que me he vuelto introvertida. No me gusta ir a ninguna parte donde haya mucha gente, ni el alboroto. Deben ser los años definitivamente…. A menos que se desarrolle una personalidad introvertida con el tiempo… NO sé. Bicos, gallego.

  2. Voy a contarte un secreto, algunos de los que nos llamamos extrovertidos, simplemente nos inventamos un yo, con un muro infranqueable alrededor. Muy pocos por no decir nadie, sabe de mis verdaderos pensamientos, o deseos e ilusiones, no saben como siento. Adoro estas con gente, pero ayyy de que nadie me robe mis momentos de soledad, en los que cada vez hago mas cosas.
    No te cuento mas que sabrás demasiado.

    1. No quiero saber mucho, no sea que tengas que matarme. La extroversión no trata de ser sociable, sino de cómo se reacciona a los estímulos. Pero cada cerebro es un mundo.

      1. Matarte… Pensaré en ello.
        Si lo pienso mucho, soy más actriz que sociable. Y mi cerebro…. Creo que se está haciendo conmigo

  3. Creo que prácticamente todos los que por aquí andamos somos así…diferentes y raros, y entiéndase ambos términos desde el punto de vista etimológico: ÚNICOS
    Publiqué al respecto, hace algún tiempo ya, un HAIKIÑO ILUSTRADO titulado EPITAFIO:

    Cuando me muera
    en mi tumba pondrá:
    ¡Qué rara era!

    Saludos

  4. Estoy de acuerdo con María, la mayoría de los que poblamos este universo virtual pensamos y actuamos asi. Y coincido con Antonio, la edad también influye. En mi caso me estoy volviendo antisocial ahora con la crisis de los 40. No soporto las aglomeraciones, ni las reuniones de mucha gente, los ruidos fuertes, y escribo o pinto mejor en completa soledad. Más de tres personas juntas me agobian. Será la edad, que decía mi madre. Hoy tengo que compartirte porque la mayoría de mis amigos piensan igual y se van a sentir muy identificados con este artículo. Gracias. Besines introvertidos pero atrevidos.

  5. Yo también pienso que la mayoría somos así. Y sí, con la edad vas apreciando y buscando la soledad, tu espacio y esos momentos para uno mismo. Aglomeraciones? No, gracias. Y no me considero antisocial. Besos!!

  6. La teoría de la edad, por los comentarios que veo parece ser que nos hace más introvertidos… ¿Será que has madurado demasiado pronto? ¿Naciste maduro? Me ha gustado saber que eres así. Es más facil entenderte. Abrazotes, mi amor.

    1. No se trata de que no me gusten las juergas. ¡Me gustan! Pero si hay música, gritos, olores, imágenes, luces y demás estímulos, mi cerebro los procesa todos. Y me agobio.

  7. Reblogueó esto en Centro de Servicios Psicológicos María Jiménezy comentado:
    Una buena amiga me ha dado a conocer el blog de Johan Cladheart, donde he encontrado esta reflexión con la que, no sólo me siento profundamente identificada, sino que además considero que muchos pueden sentirse aliviados y otros muchos aprender a entender un poco mejor cómo funcionamos las personas introvertidas.

    No se trata de una rareza, ni de una “falta” de habilidades sociales o de estrategias de afrontamiento. Como tan claramente se explica en el texto y en los videos que lo acompañan, se trata de diferencias a nivel de activación del sistema nervioso.

    Se trata, simplemente de una manera diferente de funcionar. Ni mejor ni peor. Sólo diferente.

    (Nota: el hilo de comentarios es casi tan interesante como el propio texto, no te lo pierdas…)

  8. Se puede ser extrovertido y vergonzoso y se pude ser introvertido y social, muy de acuerdo. Muchos actores confiesan que son tímidos y sin embargo ahí los tienes, haciendo lo que les pide el director. El único problema que veo de ser de una manera u otra, es que te impida hacer cosas que quieres. Ser tímido no te debe impedir bailar en público si es lo que quieres, por poner un ejemplo. Un saludo.

  9. Acabo de descubrir que yo también soy introvertida. Sobre todo en la parte de las aglomeraciones y el trabajo en equipo. Prefiero estar en casa tranquila, y hacer trabajos yo sola. Hasta ahora lo achacaba a que si hago yo el trabajo, puedo planificarlo a mi manera, no dependo de los demás, y me resulta más cómodo. Pero viendo otras coincidencias con tu post, es posible que tenga algo que ver con ello.
    Saludos! 😊

  10. Me ha gustado mucho como lo has descrito, porque quizás tambien me haya visto un poco en tus líneas a cerca de lo que es la introversión. Hay mucha gente que la cataloga de antisocial, efectivamente, y no, no es exactamente eso, ni por asomo. Quizás somos un poco más sensibles y profundos que el resto o nos gusta esa conexión directa con nuestro interior dejandonos llevar por las sensaciones. No soy directa y me gusta redundar jugando con el lenguaje y la forma, más que con el mensaje concreto en sí, e igualmente disfruto con esa soledad que señalas para concentrarme y crear la idea.

    Besos, Johan.

    pd. Soy Mukali…perdona, te mando el mensaje desde google porque no se que pasa que hoy wordpress no me deja.

  11. Hola, aquí ando de visita por tu sitio, dándome la vuelta, me ha gustado.
    ¿Introvertidos, extravertidos?. Seamos simplemente quienes somos.
    Por aquí nos encontraremos. Un abrazo

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